El Arte de la Sexualidad en China

Tratados II

El Arte Amatoria del Maestro Tong xuanzi (洞玄子)

I

El Maestro Tongxuan ha dicho: "De todas las diez mil cosas creadas por el cielo, el hombre es la más preciosa. De todas las cosas que hacen al hombre próspero, ninguna puede compararse con el acto sexual. Este se modela a semejanza del cielo y toma como ejemplo la tierra, regula el Yin y gobierna el Yang. Aquellos que comprenden su importancia podrán nutrir su naturaleza y prolongar sus años de vida; aquellos que no entiendan el verdadero significado se dañarán a sí mismos y morirán prematuramente.

II

Ahora bien, los métodos del contacto sexual según las enseñanzas de la Joven Sombría han sido transmitidos desde la antigüedad; pero sólo dan una visión general de este tema, no agotan sus sutiles misterios. Al examinar estas fórmulas, a menudo he pensado en completar sus lagunas. Recogiendo hábitos y costumbres es que he compilado ahora este manual. Aunque no explica todos los matices más sutiles, espero que contenga lo esencial. Las diferentes formas de sentarse y acostarse juntos, las posturas de extender y abrir las piernas, las diferentes formas de acomodar el cuerpo y los métodos de penetración profunda y superficial, todo esto constituye la Razón de la unión sexual y ofrece el ritmo de los Cinco Elementos. Quienes se dejen guiar por estas reglas alcanzarán la longevidad. Los que actúen contrariamente a éstas, se dañarán y perecerán. ¿Por qué no debería transmitirse a las diez mil generaciones aquello que beneficia a todos?.

III.

El Maestro Tongxuan ha dicho: "Verdaderamente el cielo se mueve hacia la izquierda y la tierra a la derecha. Así se suceden las cuatro estaciones, el hombre llama y la mujer acude, arriba hay acción y abajo obediencia; éste es el orden de todas las cosas. Si el hombre se mueve y la mujer no responde, o si la mujer está exitada y el hombre no, entonces el acto sexual no sólo dañará al hombre sino también a la mujer, porque esto es contrario a la relación establecida entre el Yin y el Yang. Si se unen de tal modo, ninguno de los participantes de acto se beneficiará. Por lo tanto, el hombre y la mujer deben moverse según su orientación cósmica, el hombre debe caer desde arriba y la mujer debe recibir debajo. Si se unen en esta forma, a esto se le puede llamar cielo y tierra en perfecto equilibrio".

IV.

Profundos y superficiales, lentos y rápidos, derechos y oblicuos, estos movimientos no son iguales, sino que cada uno tiene sus características. Un movimiento lento debe parecerse al movimiento de una carpa atrapada en el anzuelo; un movimiento rápido debería parecerse al vuelo de los pájaros contra el viento. Penetrar y retirar, moverse hacia arriba y hacia abajo y de izquierda a derecha, intercalando intervalos o en una sucesión rápida, todos estos movimientos deberían corresponderse apropiadamente. Se debe aplicar cada uno en el momento oportuno, y no se debe practicar obstinadamente sólo un estilo por ser más cómodo para uno mismo.

 

V.

Cuando un hombre y una mujer tienen relaciones por primera vez, el hombre debe sentarse a la izquierda de la mujer y la mujer a la derecha del hombre. Luego el hombre cruza las piernas y sienta a la mujer sobre él. Presiona su frágil cintura, acaricia su precioso cuerpo, susurra palabras afectuosas y habla sobre la pasión. Encontrándose ambos en el mismo estado de ánimo, se abrazan y se estrechan - sus cuerpos están juntos y sus labios se encuentran -. El hombre succiona el labio inferior de la mujer, la mujer el labio superior del hombre. Se besan, ofreciéndose sus respectivas salivas. O el hombre muerde suavemente la lengua de la mujer o mordisquea sus labios un poco, toma su cabeza entre sus manos y pellizca sus orejas. Y así, acariciándose y besándose, se revelarán mil placeres y se olvidarán los cien dolores.

VI.

El Maestro Tongxuan ha dicho: "Cuando un hombre y una mujer mantienen relaciones sexuales, deben empezar siempre por sentarse como se ha descrito antes, y sólo después de ello acostarse juntos; la mujer a la izquierda, el hombre a la derecha. Cuando estén tendidos de ese modo el uno al lado del otro, el hombre volteará a la mujer boca arriba y le abrirá las piernas; se montará encima de ella y se pondrá de rodillas entre sus muslos.

Luego introducirá el Tallo de Jade dentro de los labios exteriores de la Puerta Preciosa, en esa área umbrosa semejante a un pinar bajo que se encuentra en la región opuesta a la abertura profunda. Jugará con su miembro en ese vestíbulo, sin dejar de decirle palabras insinuantes y mordisqueándole la lengua. O comtemplará su rostro hermoso, o desde lo alto observará la Grieta de Oro. Le acariciará el vientre y los pezones y le frotará sobre todo la Terraza de la Joya. Con esto el hombre se encenderá en deseo y a la mujer se le confundirán los pensamientos. Entonces el hombre moverá hacia arriba y hacia abajo el Peñasco Vigoroso, frotando con él por debajo de las Venas de Jade y por arriba la Grieta de Oro, haciéndolo jugar por todo el Salón del Examen, y por último descansará a la derecha de la Terraza de la Joya. Todo esta se hará como un entretenimiento previo, antes de penetrarla en la vagina.

VII.

Cuando por la Grieta de Cinabrio de la mujer brote abundante humor, entonces el Peñasco Vigoroso penetrará en ella recto, emitiendo a su vez un humor que se mezclará con el de la mujer, de modo que por encima tocará su Campo Sagrado, y por debajo el Valle Umbroso. Entonces el hombre empezará a realizar movimientos vigorosos, introduciendo y retirando el miembro de prisa, de modo que la mujer, enloquecida por el ardor, le implore misericordia. Hecho esto, él sacará su miembro y secará con un pañito de lino tanto se sexo como el de ella. Luego introducirá de nuevo el Tallo de Jade profundamente en la Grieta de Cinabrio hasta que llegue a tocar el área Yang. Que su miembro sea como un macizo peñón que bloquea un valle hundido. Entonces comenzará a agitarse e intercalará a nueve impulsos leves un que penetre profundamente, dirigiéndolos hacia distintas partes, ora lenta, ora rápidamente, ora fuerte, ora suavemente, siguiendo el ritmo de ventiún respiraciones.

VIII.

Luego el hombre aplicará impulsos veloces que penetren profundamente, mientras la mujer se acomodará a sus impulsos e imitará su ritmo. Con el Peñasco Vigoroso arremeterá contra la Cavidad en Forma de Grano de Trigo, y penetrará hasta su parte más recóndita. Allí, moviendo un poco su miembro en círculo, pasará progresivamente a impulsos breves. Cuando la mujer, con la vagina repleta de humor, llegue al clímax del orgasmo, el hombre retirará su miembro, pero nunca cuando empiece a ablandarse; lo retirará mientras esté todavía rígido. En efecto, es dañino para el hombre retirarlo flácido, y por eso tendrá cuidado de no hacer tal cosa jamás.