El Arte de la Sexualidad en China

Tratados

La principal vía por la cual se transmitieron las enseñanzas médicas sexuales fue a través de los Tratados o manuales de sexo. Estos textos famosos y ampliamente practicados se concebían como guías para la pareja, pero, principalmente, para el jefe de familia. En ellos se les enseña, tanto al hombre como a la mujer, cómo vivir por muchos años y felizmente manteniendo relaciones sexuales armoniosas y cómo obtener una descendencia sana. Los manuales también ilustran en detalle las diferentes posiciones en las que se puede consumar el coito. Algunas veces le eran regalados a la novia para prepararla en sus deberes conyugales y permanecían frecuentemente junto a la cama, donde eran consultados mientras se hacia el amor o también para estimular a las mujeres tímidas.

Notas sobre la Alcoba(房內記)

VII. Los cinco signos femeninos

El emperador amarillo dijo: "¿Cómo se puede saber si la mujer se acerca al orgasmo?

La Joven sencilla dijo: "La mujer presenta cinco síntomas y cinco deseos, y además diez formas de mover el cuerpo durante el acto". Los cinco síntomas son los siguientes:

Primero, su rostro se sonroja; ahora el hombre puede acercase a ella lentamente. Segundo, sus pezones se ponen rígidos y se le humedece la nariz; entonces el hombre podrá introducirle el miembro poco a poco. Tercero, se le seca la boca y traga saliva; entonces el hombre podrá comenzar a realizar movimientos lentos. Cuarto, su vagina se lubrica; entonces el hombre podrá hundir su miembro profundamente. Quinto, las secreciones de su vagina se desbordan entre las nalgas, entonces el hombre podrá agitarse con libertad.

 

VIII.

Los Cinco Deseos de la Mujer

La Joven Sencilla dijo: "A través de los cinco deseos se puede juzgar la reacción de la mujer. Primero, si sus pensamientos desean la unión, su respiración será irregular. Segundo, si su vagina desea la unión, sus fosas nasales se dilatarán y su boca se abrirá. Tercero, si su esencia vital desea ser estimulada, moverá su cuerpo hacia arriba y hacia abajo. Cuarto, si el anhelo de su corazón desea manifestarse, el humor que brota de su vagina le em papará la ropa. Quinto, si está por alcanzar el orgasmo, alargará el cuerpo y cerrará los ojos".


XII

Las nueve posiciones

El Emperador Amarillo dijo: he oído hablar de las nueve posiciones, pero no tengo idea de cómo practicarlos. Quiero que me los expliques a fin de revelar sus propósitos. Yo guardaré cuidadosamente estos secretos y practicaré los métodos.

La Joven Sombría dijo: la primera de las nueve posiciones se llama

El Dragón que Gira. Estando la mujer boca arriba, el hombre se coloca sobre ella con las rodillas apoyadas sobre la cama. La mujer abre la Puerta de Jade y el hombre, desde arriba, introduce el Tallo de Jade en la Gruta en Forma de Grano. Entonces él empieza a moverse lentamente, intercalando a cada ocho impulsos leves dos que penetren profundamente. El miembro debe introducirse mientras no esté totalmente endurecido y retirarse mientras está todavía rígido. Después, él debe voltear las caderas de un lado para otro para estimular el borde superior del Portal de Jade. Sosteniendo su propio peso sobre codos y rodillas, el hombre se asemeja a un dragón que gira en el firmamento. Si se ejecutan estos movimientos con vigor, la mujer percibirá una gran satisfacción y enloquecerá de alegría.

La segunda posición se llama

El Tigre al Acecho. Se hace que la mujer, arrodillada boca abajo, se apoye sobre sus manos en actitud de gatear con las nalgas subidas y la cabeza baja. El hombre se le arrodilla por detrás y la abraza por la cintura. Entonces introduce el Tallo de Jade en su interior. Es muy importante que penetre profundamente y continúe los movimientos de prisa, intercalando cada cinco impulsos breves ocho que penetren profundamente. El ritmo correcto se producirá por si sólo. En esta posición, que es la que utilizan los animales para aparearse, el hombre parece un tigre al acecho, listo para abalanzarse sobre su presa. La vagina de la mujer queda estrechada y el hombre disfruta de una clara visión de sus suaves hombros, su curvada espalda y sus redondas nalgas. La vagina de la mujer, contraída y extendida por los impulsos alternos, producirá tanto humor que éste saldrá goteando. Cuando se emite la marea Yin, ha llegado el momento de retirarse y descansar. Este método evitará las cien enfermedades y el hombre será cada vez más vigoroso.

 

 

La tercera posición se llama

El Mono Salta. Se hace que la mujer esté boca arriba. El hombre la levanta por las piernas hasta que con las rodillas la toque los pechos, y las nalgas y la parte inferior de la espalda queden levantadas en alto. Entonces, al introducirle el Tallo de Jade, penetrará el Muro de los Olores. Cuando la mujer empieza a moverse, lo que salga de la vagina parecerá una lluvia muy abundante. El hombre procurará no hacer otra cosa que mantenerla apretada hacia abajo como con ira. Se debe finalizar tan pronto como la mujer ha alcanzado el orgasmo. Si se practica este método, las cien enfermedades se curarán solas.

La cuarta posición se llama

Las Cigarras se Aparean. Se hace que la mujer se acueste boca abajo sobre su vientre. El hombre se acostará sobre la espalda de ella. Para que pueda introducir profundamente el Tallo de Jade, le levantará las nalgas en tal forma que podrá penetrar dentro de la Joya Escarlata. Si a cada seis impulsos breves intercala nueve que penetren profundamente, la vagina de la mujer se empapará de abundantísimo humor. La parte interna de la vagina se moverá y se contraerá al extenderse la vulva. Se debe finalizar tan pronto como la mujer haya alcanzado el orgasmo. Este método curará los siete tipos de dolores.

La quinta posición se llama

La Tortuga que se Monta. Se hace que la mujer se acueste boca arriba y levante sus piernas. El hombre empujará hacia adelante sus piernas hasta que sus pies queden junto a sus pechos. Entonces introducirá profundamente el Tallo de Jade hasta que penetre en la Niña Infante. A los impulsos breves intercalará impulsos profundos en el orden adecuado, de modo que cada uno se oriente hacia el centro. Esto producirá en la mujer un gran gozo, que le corresponderá al hombre con los movimientos de su cuerpo. La vagina se impregnará de abundante humor. Entonces el hombre penetrará lo más profundo que pueda, finalizando sólo cuando la mujer haya alcanzado el orgasmo. Gracias a este método, se conservará el propio semen y aumentará cien veces la propia fuerza.

La sexta posición se llama

El Fénix que Revolotea. Se hace que la mujer, colocada boca arriba, levante sus piernas. El hombre, de frente, sentado contra los muslos de ella y mirándole los pies, se sostiene apoyando las manos en el lecho. Introduce el Tallo de Jade en la Piedra del Hermano Mayor. Moverá con fuerza su miembro, obligando a la mujer a que corresponda con su propio movimiento. Teniendo sus nalgas apretadas contra el cuerpo de la mujer, intercalará a cada tres impulsos breves, ocho que penetren profundamen- te. Entonces la vulva de la mujer se dilatará y se impregnará espontánea- mente. Se debe finalizar una vez que la mujer haya alcanzado el orgasmo. Este método curará las cien enfermedades.

La séptima posición se llama

El Conejo que Lame su Pelo. El hombre yace boca arriba con las piernas juntas y extendidas. La mujer se le sienta encima con las piernas abiertas de modo que sus rodillas toquen el lecho por fuera de las piernas del hombre, con la espalda vuelta hacia la cabeza de él, y mirándole los pies. Entonces el Tallo de Jade se introduce en las Cuerdas de la Lira. Cuando la mujer alcanza el clímax del orgasmo, el humor brotará de la vagina como un manatial y en su rostro se reflejará gran alegría y el placer que experimenta. Se debe finalizar tan pronto como la mujer haya alcanzado el orgasmo. De esta forma no aparecerán las cien enfermedades. La mujer, en esta posición, se asemeja a un conejo limpiando su pelambre.